Las salas de reuniones son espacios clave en cualquier organización. Según la definición, son habitaciones o espacios habilitados para reuniones singulares, como las de negocios. Te damos 4 consejos para mejorarlo, y hacer salar de reuniones impecables.

¿Para qué usamos las salas de reuniones?
Estos espacios cumplen múltiples funciones dentro de una empresa, y que por ende, deben existir una sala para reunirse:
- Reuniones con proveedores.
- Presentaciones a clientes (empresa, presupuesto, demostraciones).
- Entrevistas de trabajo.
- Reuniones del consejo de administración.
- Encuentros internos de departamentos (marketing, administración, proyectos…).
- Espacios informales para tomar un café o comer.
¿Qué deberían tener estas salas?
Para que sean realmente útiles y versátiles, las salas de reuniones deben ser pensadas al detalle:
1. Mobiliario funcional y adaptable:
- Mesas fijas o modulares que permitan crear distintos grupos de trabajo.
- Sillas cómodas, con o sin ruedas, giratorias, con brazos o no, dependiendo del uso.
2. Condiciones del entorno:
- Iluminación regulable en intensidad y temperatura (cálida o fría), fija o con lámparas colgantes.
- Ventanas al exterior para luz natural, paredes de cristal para transparencia o aislamiento según necesidad.
- Acondicionamiento acústico para asegurar una buena comunicación sin interferencias.
3. Tecnología integrada:
- Tomas de corriente y conexión de red incorporadas en la mesa.
- Sistema de proyección para presentaciones.
- Monitores de gran formato para conexión de portátiles y tablets.
- Sistema de videoconferencia para reuniones remotas de calidad.
4. Herramientas complementarias:
- Pizarras o paneles para anotaciones y lluvia de ideas.
- Mueble auxiliar con material de oficina necesario.
- Espacio dedicado para café, agua y refrigerios.

Más allá de la estética
Diseñar una sala de reuniones no puede dejarse al azar ni sólo al gusto estético. Se trata de espacios que ocupan muchos metros cuadrados y cuyo uso debe estar claramente enfocado a la productividad y la versatilidad. En Tabica sabemos que cada decisión en su diseño debe responder a una necesidad funcional y estratégica de la organización.
